El hombre que comía estrellas
Por Salvador Gómez Mendoza(Chavenato)
Cuenta la leyenda que durante muchos años antes de que los hombres supieran manipular el fuego y de la creación de inventos para alumbrar al mundo, la noches en el planeta eran muy oscuras, tanto que toda actividad quedaba paralizada. Aquellos hombres solo contaban con un astro en el cielo actualmente nuestro sol, que les brindaba calor y luz por determinado tiempo.
Fue cuando un hombre sin saberlo cambio la historia.
Se trataba de un hombre que quedo dañado de su ojos tras haber estado a escasos metros de la caída de un rayo, por lo que se volvió muy sensible a la luz, tenía que esperar a que el sol se ocultara, para poder buscar alimentos y cazar animales lo cual era una tarea muy difícil en plena oscuridad, las personas cercanas a él incluyendo su familia ya estaban hartas de hacer un trabajo extra para poder alimentarlo y un día lo abandonaron.
Después de dos noches decidió caminar fuera de su cueva, gritaba por los suyos pero no recibía respuestas. Pasaron 5 días y sus fuentes de alimento comenzaron a escasear, no podía arriesgarse a explorar más de lo poco que conocía por que si la luz del día lo sorprendía quedaría expuesto al excesivo calor y quedaría totalmente a ciegas, por lo que decidió regresar a su cueva con la esperanza de que los suyos lo encontraran en el lugar que lo habían dejado.
La falta de agua y alimentos lo debilitaron de tal manera que ya no tenía fuerzas para caminar, quedo tendido en un montículo de piedras que al parecer terminarían como su lecho de muerte, aquel hombre estaba desesperado por un bocado que aliviara su agonía, fue cuando tomo una pequeña piedra y se la metió a la boca, comenzó a morderla con tal desesperación que la trituro y fue a dar a su estomago, fueron muchas las piedras que comió a tal grado de romperse varios dientes, finalizo hasta que sintió el estomago lleno, después de unos minutos el sueño lo alcanzo.
No paso mucho tiempo cuando un inmenso dolor lo despertó súbitamente, sentía que su estomago iba a explotar, comenzó a tocarlo y sentía como el volumen de este iba aumentando, sabía que tenía que hacer algo ante el terrible dolor que experimentaba, fue así que con sus propias uñas comenzó a rasgarse la piel de su estomago con el objetivo de sacarse aquello que seguía creciendo, logro hacer una abertura de tal dimensión que por fin pudo comenzar a sacar poco a poco aquello que le infringía el dolor, una haz de luz salió de su estomago y comenzó a iluminar el interior de aquella cueva, cual fue la sorpresa del hombre al ver que aquella luz no le provocaba ningún daño a sus ojos y que podía soportarla, al fin salió el objeto de su estomago, era una esfera luminosa blanca que comenzó a flotar dentro de la cueva, su dolor había desaparecido y de forma mágica su herida comenzó a cerrar.
Al pasar de las horas el hombre comenzó a sentirse mejor , no podía levantarse aun, pero su fuerza iba en aumento, pasaron varios días y aquella esfera seguía flotando en aquella cueva como si estuviera cuidando de aquel hombre, fue así que una noche logro incorporarse, miro su abdomen y solo encontró una pequeña cicatriz. Esa misma noche aquella esfera luminosa se movió, el hombre inmediatamente la siguió, ya en la salida de la cueva, la esfera comenzó a elevarse y hacerse más grande hasta que de repente alumbro una gran extensión de la tierra, el hombre no podía creerlo, después de tanto tiempo volvía a ver aquel lugar donde tantas veces camino por el día.
Aquel hombre ahora entusiasmado, comenzó a viajar todas las noches en busca de su familia, ya no tomaba agua ni comía alimentos, su único sustento eran piedras que iba recogiendo, las comenzaba a comer sabiendo el inmenso dolor que le traerían las esferas luminosas al salir de su estomago, pero él quería que la noche estuviera mas iluminada para hallar a los suyos, así fue durante mucho tiempo, hasta que la tristeza lo venció por no encontrar a nadie y dejo de comer piedras, a los pocos días murió.
Se dice que fueron tantas piedras las que comió que gracias a este hombre, las noches dejaron de ser oscuras y ahora vivimos iluminados por estrellas.
Dedicado a mi primo el Joss que fue operado de una “piedra en el riñón” esperando que esta suba a los cielos para iluminar el cielo, ayudando a todos aquellos que siguen buscando tener a su familia a un lado.





